Rafael Garay fue condenado a 7 años de presidio efectivo por el delito reiterado de estafa

Por: La Voz del Bio Bio La Voz de los que no tienen voz


El Segundo Tribunal Oral en Lo Penal de Santiago condenó este jueves a siete años de presidio al autodenominado economista Rafael Garay, quien fue declarado culpable de los delitos consumados de estafas reiteradas contra 29 personas, por un monto aproximado de 1.300 millones de pesos.

La pena deberá ser cumplida de forma efectiva, ya que “no cumpliendo el sentenciado con los requisitos legales, no se le concede pena sustitutiva para el cumplimiento de la pena corporal impuesta, la que deberá cumplir de forma efectiva (…) debiendo serle reconocido el tiempo que ha sido privado de libertad”.

Además, deberá pagar una multa de 21 UTM (un millón de pesos) al Fisco y de 891 millones de pesos por concepto de “daño emergente” a las víctimas que denunciaron el hecho.

Junto a esto, se consideraron como atenuantes su colaboración al proceso y su irreprochable conducta anterior, pero no la reparación a las víctimas.

El abogado defensor de Garay, Daniel Celis, confirmó que recurrirán de nulidad en los próximos 10 días, ya que “objetivamente es muy sorpresivo, en Chile es primera vez que hemos asistido a una condena tan alta por un delito económico. No sé si existe un parangón distinto o una forma de medir similar a lo que acaba de ocurrir hoy día”.

En la sentencia, que había sido dada a conocer hace 10 días, se precisó que las pruebas rendidas por el Ministerio Público probaron que el ingeniero comercial no desarrolló inversión alguna para sus clientes y ofreció falsas asesorías en la materia, y se amparó en sus credenciales profesionales y sus constantes apariciones en televisión para atraerlos.

En el marco de la estafa que se extendió por alrededor de cinco años, Garay entregó a los clientes de su empresa Think & Co. supuestas rentabilidades, las cuales eran inexistentes y no provenían de inversiones, sino que de dineros entregados por otras víctimas.

También se cuestionó el falso cáncer que Garay dijo padecer en su momento, antes de abandonar el país y sus millonarios gastos en lujos, sin importarle las necesidades de sus víctimas, como el caso de Víctor Mellado, que invirtió parte de la indemnización por un accidente laboral que lo dejó incapacitado de por vida.